DESCRIPCION
Ubicada en la tranquila zona de Murteira de Baixo, entre Luz de Tavira y Olhão, esta finca ofrece una combinación poco común de naturaleza protegida, paisaje costero y calidad de vida. Situada en una de las áreas más auténticas del Algarve oriental, junto al Parque Natural de la Ría Formosa, la propiedad disfruta de un entorno único donde la tranquilidad del campo se combina con la proximidad del mar. La propiedad incluye una villa adosada de arquitectura contemporánea, diseñada para maximizar la conexión entre los espacios interiores y el paisaje que la rodea. Con cuatro dormitorios amplios y luminosos, la vivienda ofrece comodidad, privacidad y un estilo de vida en armonía con la naturaleza. Uno de los aspectos más destacados de esta propiedad es el paisaje que la rodea. Desde las ventanas y las áreas exteriores se puede contemplar el horizonte del Atlántico, las tranquilas salinas de Olhão y los viñedos que enmarcan la finca. Este entorno crea una atmósfera de serenidad donde cada puesta de sol se convierte en un momento único. La finca cuenta además con viñedos en plena producción, reflejando la tradición vitivinícola de la región. El clima templado del Algarve, la abundante exposición solar y la fertilidad del suelo ofrecen condiciones ideales para el cultivo de la vid, ya sea para uso privado o para desarrollar un pequeño proyecto vitivinícola. En el interior, la vivienda ha sido diseñada para garantizar funcionalidad y confort. La zona social incluye un acogedor salón y una cocina totalmente equipada, ideales tanto para la vida diaria como para recibir invitados. La abundante luz natural y la conexión directa con los espacios exteriores refuerzan la sensación de amplitud y bienestar. La ubicación añade aún más valor a la propiedad. A pesar de su ambiente rural y la sensación de refugio, el centro de Olhão se encuentra a pocos minutos, con una reconocida oferta gastronómica, mercados tradicionales y acceso a marinas y servicios. Tavira, una de las ciudades históricas más encantadoras del Algarve, también está muy cerca. Las playas naturales de las islas barrera de la Ría Formosa se encuentran a corta distancia. Esta finca es más que una propiedad — es un estilo de vida. Un lugar donde el mar, los viñedos y la tranquilidad del campo se encuentran en perfecta armonía, creando un refugio único para quienes buscan autenticidad, naturaleza y calidad de vida en el Algarve.