DESCRIPCION
Hay propiedades que se compran por lo que muestran y otras por lo que hacen sentir.
Esta villa pertenece claramente a las segundas.
Situada en una de las zonas más discretas de la Costa Brava, en Giverola, Tossa de Mar, esta residencia privada ofrece una combinación poco habitual de vistas abiertas al Mediterráneo, privacidad absoluta y una integración natural con el entorno.
La parcela de 1.094 m² envuelve la vivienda creando una sensación de aislamiento sereno, con vecinos que no se ven ni se sienten. El mar acompaña cada estancia, convirtiéndose en parte del día a día, no en un simple atractivo puntual.
La casa cuenta con 307 m² construidos, distribuidos de forma cómoda y funcional. Las zonas comunes se abren al jardín y a las terrazas, favoreciendo una vida interior y exterior continua, fluida y sin artificios.
Dispone de cinco dormitorios, todos ellos con vistas al mar, cuatro baños completos y espacios auxiliares pensados para estancias largas y confortables. El dormitorio principal, con salida directa al exterior, está diseñado para bajar el ritmo y disfrutar del entorno con intimidad.
El exterior ofrece piscina privada, zonas de descanso y rincones desde los que contemplar el paisaje sin interrupciones. Todo ha sido cuidado con criterio y discreción, sin ostentación.
Garaje interior, aparcamiento exterior, instalaciones técnicas independientes y energía solar para agua caliente completan una propiedad pensada para quien valora la tranquilidad, el tiempo y la privacidad por encima de todo.
Una residencia para disfrutar, no para demostrar.